Jornada de colapsos extraordinarios en la Semana 2 de la NFL

Los Browns, Ravens y Raiders se combinaron para permitir remontadas históricas en un día que nos confirmó que, “Esto no se acaba, hasta que se acaba”

Hace una semana, hablamos de cómo, en un domingo cualquiera, suceden toda clase de situaciones inesperadas en la NFL, a propósito de los marcadores sorpresivos del arranque de la campaña regular.

Ahora, la lección se inclinó hacia nunca confiarse con el marcador favorable, sea cual sea el tiempo restante en el reloj de juego y la ventaja que se protege, en un domingo cualquiera.

Según datos de ESPN Analytics, los Cleveland Browns ostentaban una probabilidad de ganar de 99.9 por ciento sobre los New York Jets en FirstEnergy Stadium cuando, con 2:09 por jugar en el tiempo el tiempo reglamentario, Kareem Hunt fue sacado del campo en la yarda 12 de los Jets tras una ganancia de 12 yardas, con los Browns arriba por 24-17.

Esas probabilidades cayeron a 99.8 por ciento cuando el reloj marcaba 1:55 y Joe Flacco lanzaba un pase de 9 yardas a Tyler Conklin después de que Nick Chubb anotara un touchdown que puso el marcador en 30-17 a favor de Cleveland, con un punto extra fallado, y devolviera la posesión a los Jets.

Unos momentos antes, los Baltimore Ravens disfrutaban una probabilidad de ganar de 98.7, de acuerdo a ESPN Analytics, de superar a los Miami Dolphins en el M&T Bank Stadium, con 12:21 por jugar en el cuarto periodo cuando Tua Tagovailoa lanzó un pase incompleto a River Cracraft en segunda oportunidad y 2, desde la yarda 2 de Baltimore, con los Dolphins abajo por 35-14. Una jugada más tarde, Tagovailoa insistió con Cracraft para el touchdown que puso aceró a Miami a 35-21, pero Baltimore conservó probabilidades estadísticas muy favorables a lo largo de casi todo el cuarto periodo, incluyendo un 98.7 por ciento con 7:58 por jugar, y un 73-1 por ciento con 2:05 por jugar, cuando los Ravens estaban adelante, todavía, por 38-35.

Victorias sencillas, ¿no?

No en la Semana 2 de la NFL.

En Cleveland, los Jets anotaron un touchdown en apenas dos jugadas, y después de recuperar una patada corta, emplearon 10 jugadas más para puntualizar otra serie de touchdown, la del cuarto pase de anotación en el día para Flacco, para tomar la delantera del partido por primera ocasión cuando quedaban solamente 22 segundos por jugarse.

Los neoyorquinos colocaron el último clavo del ataúd dos jugadas ofensivas más tarde, cuando interceptaron a Jacoby Brissett para robarse un partido que parecía imposible de ganar.

En Baltimore, los Ravens solo pudieron sumar 3 puntos en todo el cuarto periodo, y después de que los Dolphins cerraran distancias a 35-21, el equipo local entregó el balón una vez en intentos, otra vez en patada de despeje, y erró un intento de pase ‘Ave María‘ luego de ver a Miami cuatro touchdowns en el cierre del encuentro, parte de una actuación de seis pases de anotación para Tagovailoa. Desde el 2013, ningún equipo había anotado al menos 28 puntos en el cuarto periodo hasta que Miami lo consiguió este día.

De acuerdo a ESPN Stats and Information, los Browns se convirtieron este domingo en el primer equipo en perder con una ventaja de 13 puntos en los 2:00 finales de un partido desde el 2001 cuando, –sorpresa, sorpresa– los mismos Browns cayeron ante los Chicago Bears. Desde esa Semana 9 del 2001 hasta hoy, los equipos de la NFL habían perdido 2,229 partidos de manera consecutiva estando abajo por al menos 13 puntos en los dos minutos finales de un partido.

Por otro lado, ningún equipo había ganado un partido de NFL entrando al cuarto periodo abajo por 21 puntos o más desde la Semana 15 del 2010, cuando los Philadelphia Eagles remontaron un marcador similar a los New York Giants, según ESPN Stats & Information. Este domingo, Miami lo hizo de forma histórica, con Jaylen Waddle y Tyreek Hill convirtiéndose en el primer par de compañeros en la historia de la liga en anotarse al menos 10 recepciones, al menos 150 yardas por pase y dos touchdowns cada uno, en el mismo encuentro, según datos del Elias Sports Bureau.

“Malas defensivas pierden partidos de fútbol americano”, reconoció el esquinero Marlon Humphrey de los Ravens en su cuenta de Twitter, al término del encuentro.

¿Por qué no angulamos esta nota hacia las remontadas de los equipos ganadores, elogiando su resiliencia para reponerse después de desventajas que parecían definitivas? Porque, para que se consuman este tipo de regresos, también hace falta la colaboración del equipo que deja escapar la victoria. Después de jugar tan bien por un periodo tan largo en el partido, se van sumando múltiples errores en poco tiempo para asegurar que la puerta se queda abierta para que equipo que viene de atrás, y de ahí que mencionemos la publicación de Humphrey.

Los colapsos de Browns y Ravens fueron parte de una jornada de pesadilla para los equipos de la AFC Norte, con los Pittsburgh Steelers sucumbiendo en casa ante los New England Patriots, y los Cincinnati Bengals cayendo de firma dramática con gol de campo de último segundo de visita, ante los Dallas Cowboys.

En el gran panorama de las cosas, al menos nadie perdió terreno en la carrera por el título divisional. Por el momento, los Ravens (1-1), Browns (1-1) y Steelers (1-1) comparten el liderato, apenas al arranque de la competencia, por delante de los Bengals (0-2), campeones defensores del sector y de toda la AFC.

Después de todo eso, ¿había tiempo para una más?

Sí, había tiempo para una más.

En la Ciudad del Pecado, Las Vegas Raiders presumían una probabilidad de victoria del 96.6 por ciento –según el modelo de ESPN Analytics— sobre los Arizona Cardinals, con 3:03 por jugar en el Allegiant Stadium de Nevada.

En ese momento, los Cardinals enfrentaban una cuarta oportunidad y 1 yarda por avanzar, en la yarda 43 de Las Vegas, abajo por 23-15, después de estar abajo todo el partido, incluyendo 23-7 a la mitad del periodo final del tiempo regular. Desde la marca de 7:51 del segundo tiempo, hasta la marca del 3:51 del cuarto periodo, las probabilidades de victoria de los Raiders según el modelo de ESPN Analytics nunca bajaron del 90 por ciento. De hecho, Arizona no logró puntos en el primer medio.

Pero, los Cardinals tenían algo de magia guardada. Para acercarse 23-15, Kyler Murray se convirtió en Harry Houdini en la conversión de 2 puntos, comprando una eternidad de tiempo y retrocediendo en el terreno de juego, desplazándose de lado a lado, hasta encontrar una senda que lo llevó directo a las diagonales para acortar distancias a un touchdown. Según Next Gen Stats, Murray corrió 84.9 yardas en la jugada, la mayor en una conversión de 2 puntos desde que NGS lleva esos datos (2016), y sí, en una jugada donde el balón se centra desde la yarda 2.

Después de una serie de seis jugadas y despeje de Las Vegas, Arizona se puso a trabajar de nuevo, con Murray volviendo a encontrar la zona final por la vía terrestre, 20 jugadas más tarde, agotando la totalidad del reloj de juego con una escapada de 3 yardas para touchdown, después de sobrevivir a tres cuartas oportunidades en la posesión. Para la conversión final de 2 puntos, ya sin tiempo de juego, Murray lanzó un dardo a A.J. Green en la zona final, empatando el marcador y enviando el duelo al alargue.

Una vez más, Murray estaba dispuesto a responder en cuarta oportunidad, pero Marquise Brown dejó caer un pase perfecto que hubiera mantenido en marcha a Arizona. Afortunadamente para los visitantes, los Raiders se vieron muy atentos con sus huéspedes.

Hunter Renfrow perdió un balón que recuperó providencialmente Foster Moreau, y luego Derek Carr lanzó una sencilla intercepción a manos de Jalen Thompson, que dejó caer. Una jugada más tarde, Carr completó otro pase a Renfrow, quien nuevamente lo perdió, y ahora sí cobró Arizona a la tercera, con Byron Murphy Jr. devolviendo el ovoide 59 yardas hasta las diagonales para poner el punto final a la remontada.

De acuerdo a ESPN Stats & Information, los Cardinals fueron el primer equipo en ganar gracias a un balón suelto devuelto para touchdown en la prórroga desde el 2014.

Y, por si le faltaba historia a la Semana 2, datos de Elias Sports Bureau indican que este domingo fue el primer día en que múltiples equipos ganan partidos que iban perdiendo al medio tiempo por desventajas de al menos 20 puntos en el mismo día, gracias a las hazañas de Cardinals y Dolphins. Según Next Gen Stats de la NFL, ha habido 17 instancias en los últimos siete años en que el equipo ganador tiene una probabilidad de victoria de 2 por ciento o menos en cualquier punto del juego, de acuerdo a su propio modelo matemático. Tres de esas instancias sucedieron este domingo, con Jets, Dolphins y Cardinals.

Fue la mayor remontada permitida por los Raiders en su historia como organización (20 puntos), y de pronto el verbo “permitir” parece adecuado. Como sucedió en las primeras dos remontadas descritas arriba, los Raiders se esforzaron por brindarle oportunidades adicionales a los Cards para robarse el resultado.

En otras latitudes, los Atlanta Falcons amenazaron con sumar a Los Angeles Rams a esta pieza, pero el esquinero Jalen Ramsey rescató a los monarcas vigentes del Super Bowl de la humillación con una intercepción en la línea de gol, cuando se dibujaba otra remontada extraordinaria.

El ex catcher y manager de los New York Yankees y Mets, Yogi Berra, se hizo legendario en el mundo de las citas memorables con coloridos lemas. Quizás, el más recordado fue aquel que reza “Esto no se acaba, hasta que se acaba“, una máxima que aplica también fuera de los diamantes del béisbol y en los emparrillados de la NFL. Browns, Ravens y Raiders nos brindaron el recordatorio perfecto en la Semana 2.

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