Jorge Real Velasco: “El deporte, sobre todo el tenis, ha marcado mi manera de ser”

Mimetizar estudios y deporte para mejorar en sendos campos ha sido la clave en la rutina diaria de Jorge Real Velasco. El joven tenista ha vivido su último año de bachillerato como un frenesí de emociones y experiencias, sobre todo, tras haber sido uno de los 50 ganadores del programa Becas Europa de la Universidad Francisco de Vitoria en colaboración con el Banco Santander: “Estoy muy contento. Al principio no me lo esperaba porque éramos 8.000 personas. Pero según iban pasando las fases iba cogiendo confianza. En la última fase de selección, cuando vi al resto de candidatos, pensaba que iba a ser muy complicado porque había gente muy buena. Cuando me lo dijeron la verdad es que me sentí muy orgulloso”.

En la segunda fase de esta beca de índole nacional, tuvo que enviar un vídeo para presentarse y fue ahí donde mostró su vínculo diario con el deporte: “Sí que hablé de mi actividad física porque el deporte, sobre todo el tenis, ha marcado mi manera de ser. En los últimos años también he hecho deporte de montaña, saliendo a correr y en bici. Han sido los pilares fundamentales a la hora de desarrollarme como persona”.

Y es que en un año cargado de exámenes y con el futuro en juego, disfrutar del camino se torna fundamental para alcanzar la meta. Jorge lo sabe y, por ello, ha puesto en una escala de valores sus prioridades: “Para compaginar deporte y estudios hay que saber que el objetivo principal es disfrutar y aprender. No se puede estudiar pensando solo en sacar buena nota. Con el deporte pasa lo mismo”. Es entonces cuando salen a relucir los valores que Jorge ha aprendido tras su paso por el Club Nuevo Tenis Cuenca gracias a entrenadores como Roberto Pardo o Fredy Santos. Con fuego tiene grabada la frase que Fredy, antes de un partido, le susurró con acierto al salir a la pista: “El resultado del partido no da la felicidad, sino que la felicidad del partido da el resultado”. De manera entrañable, asegura que Fredy y Roberto le han inculcado valores como el esfuerzo o la manera de trabajar que han ido forjando su carácter deportivo y personal.

Cogió la raqueta por primera vez con 6 años y poco a poco empezó a entrenar con mayor ahínco. La competición fue llamando a su puerta con el tiempo: primero lo hizo en los campeonatos de iniciación del club, luego en los campus de verano y no fue hasta la adolescencia cuando empezó a competir y a entrenar con mayor intensidad. De hecho, sus mayores logros dentro de este deporte llegaron a partir de los 14 años: “Empecé a interesarme por la competición cuando tenía ya un mayor nivel de exigencia con los estudios. Pero sí que he disfrutado mucho varios torneos y sobre todo el provincial que gané en Cuenca hace un par de años. Me permitió poder jugar en regional y ver el nivel más elevado que había”.

Ahora se mudará a Madrid para seguir estudiando y espera poder seguir jugando al tenis, pero no olvidará su paso por el Club Nuevo Tenis Cuenca: “Se centran mucho en la persona, te acompañan también en la vía mental. Te enseñan la cultura del esfuerzo y a disfrutar en el partido, algo que también te ayuda mucho en el día a día. Al final esforzarte y sacar un mayor rendimiento cuando falta esta motivación te ayuda a llevar esta idea del deporte al ámbito de los estudios”.

Aquí aprendió a ver el tenis como un deporte en equipo. En sus inicios, le enganchó por su personalidad más independiente. Aunque pronto se dio cuenta de que en este deporte juegas solo, pero compites en equipo. “El tenis te hace afrontar las dificultades. Al principio lo hacía de manera individual, pero luego tienes un equipo detrás de entrenadores, jugadores y amigos. Gracias a ello sabes que tienes ahí a toda esa gente que te apoya”.

El tenis no es el único deporte que Jorge ha practicado a lo largo de su vida. Con 15 años se unió al grupo de corredores “Trote gorrinero” junto a sus amigos. Allí descubrió un nuevo mundo en el que disfrutar de su ciudad poniendo de nuevo en juego la cultura del esfuerzo: “Este deporte me ha marcado mucho gracias en parte a los presidentes José Miguel Moya y Miriam Guerra. He conseguido un par de podios en este deporte también, aunque estoy más centrado en el tenis”. Prefiere la montaña al asfalto, fruto de su espíritu perseverante y luchador.

La Beca Europa, un viaje por el viejo continente

Tras finalizar el curso la beca le ha permitido viajar por Europa conociendo ciudades como Bolonia, Cambridge o Heidelberg. Junto a sus compañeros ha conocido los entresijos de los núcleos de población europeos más relevantes, ha asistido a ponencias y ha participado en grupos de trabajo. “Aprendías un montón. Nos reuníamos varios becados y teníamos a un monitor y un formador con los que comentábamos las ponencias. Me gustó mucho una gymkhana que hicimos por toda la ciudad de Heidelberg en la que teníamos que hacer pruebas con la gente de allí, en los locales”.

El viaje comenzó con secretismo e intriga para mantener el factor sorpresa, pero según iba conociendo Europa iba disfrutando más de la beca. Se queda con sus compañeros y su actitud, aunque también con los momentos más divertidos y los que ahora recuerda con más añoro: “Las tardes cuando teníamos tiempo libre para conocer la cuidad, los típicos líos de aeropuertos con las maletas y los pasaportes…”. Una experiencia irrepetible e inolvidable que ha marcado el final de su etapa en el instituto y que seguro que guiará el rumbo de su nuevo viaje hacia la universidad.

 

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