“Johan Cruyff o Maradona no triunfarían en el fútbol actual”

En medio de la semifinal de Champions de 2014 entre el Bayern y el Real Madrid, tras el 1-0 de la ida en el Bernabéu y previo al 0-4 de la vuelta en el Allianz, Pep Guardiola, entrenador entonces del equipo alemán, dijo que los jugadores del Madrid eran atletas, declaración que fue interpretada como un mensaje despectivo porque se suponía que prevalecía la condición física sobre la futbolística. Fuera o no con sorna, lo cierto es que el fútbol actualmente es un deporte mucho más exigente, veloz y fuerte que antes, en el que se requiere mayor capacidad de repetición de esfuerzos a alta intensidad y con una carga de partidos que va in crescendo cada temporada. Ante ese nuevo panorama a muchos futbolistas de élite se les queda corta la preparación convencional en su club y buscan un plus, esa décima extra de rapidez que les permita llegar antes que el rival a un balón, esos dos kilos de masa muscular que les ayude a ganar la posición a su adversario en una jugada o esa capacidad aeróbica un poco más desarrollada para aguantar en mejores condiciones los tramos finales de los encuentros. En la sofisticación de la preparación física, que incluye también la mejora en la nutrición y la rehabilitación tras lesiones, entran en juego los preparadores del cuerpo, gurús del entrenamiento personalizado encargados de potenciar las virtudes atléticas de un jugador y mejorar sus defectos.

En ese afán de muchos jugadores por optimizar al máximo sus recursos naturales, una de las figuras más solicitadas es Javier Ledesma. Su talento, su dedicación y el excelente currículum que ha ido forjando han atraído hasta su modesto santuario a jugadores como Achraf Hakimi, Pablo Fornals, el portero Álvaro Fernández, Alejandro Garnacho (Manchester United), Seoane, Enes Ünal, Estupiñán, Óscar Rodríguez… y muchos otros.

¿Cómo definiría su trabajo? ¿En qué consiste?

Básicamente trato de ayudar a deportistas a mejorar su rendimiento y a prevenir lesiones.

Su historia es como el sueño americano en versión española. ¿Quién es Javier Ledesma?

Soy un humilde chico de Bailén, en Jaén apasionado por su trabajo. Estudié Educación Física (INEF) en mi tierra y luego vine a Madrid para hacer un máster en prevención de lesiones y otro de entrenamiento y nutrición deportiva animado por mi madre. Si estoy aquí es por ella.

¿Cuáles son los parámetros a mejorar más demandados?

Sobre todo prevención de lesiones, ganar potencia en la arrancada, mejorar los primeros pasos de carrera y el giro en los cambios de dirección, que son acciones determinantes en el fútbol. Trabajar la fuerza es la base de todas las capacidades porque con ello ganarás velocidad y resistencia.

¿La condición física de un jugador puede llegar a ser más importante que la técnica o la táctica en un partido?

Sin duda. Yo diría que actualmente el 70% del rendimiento es físico y el 30% restante físico-táctico. Lo digo por mi experiencia pero también hay estudios científicos en Estados Unidos que avalan esta teoría.

Hay jugadores como Adama, Haaland, Goretzka,… que parecen máquinas diseñadas para competir y que antes no se veían en los campos ¿Hacia dónde camina la evolución del fútbol?

Es difícil predecirlo. Hoy en día con los GPS que llevan los futbolistas está todo muy medido y controlado pero años atrás esto nos habría parecido ciencia ficción. La tecnología irá marcando los pasos a seguir en el futuro

Jugadores del pasado que fueron mitos como Cruyff o Maradona ¿serían también estrellas en el fútbol de hoy con la preparación que tenían entonces?

Sin un trabajo físico específico y personalizado seguramente no. En la actualidad sólo con el talento, por impresionante que sea, no da para triunfar. Sin esa base atlética tan necesaria ahora serían buenos futbolistas pero nada más.

¿Por qué es necesaria una ayuda suplementaria para progresar y no es suficiente con los planes de preparación de los equipos?

Porque en los clubes es muy difícil individualizar con plantillas tan amplias y un tiempo tan limitado. Por ese motivo buscan un especialista externo que les ofrezca ese trato personal y que escuche lo que ellos quieren conseguir a nivel físico. Lo que mi equipo y yo aportamos es esa individualización y saber escuchar sus metas y sus problemas.

Empezó trabajando con la cantera del Alcorcón y cobrando lo mínimo para sobrevivir. Fue una época dura pero la vida le recompensó ¿Cuál fue el primer profesional que acudió a usted?

El primero, aunque no era profesional, fue Ángel Sánchez, que ahora está jugando en la segunda división griega. De profesionales fue Jaime Seoane, que estaba en el Castilla y hoy en el Getafe. De eso hace unos siete años.

¿Cómo empezó a llegar la avalancha de clientes más reconocidos?

El boca a boca es lo que mejor funciona. Si trabajas día a día y ven resultados acaban confiando en ti. A veces hay que ayudar sin pedir nada a cambio para que en el futuro tengas un cliente fiel. La receta es el trabajo y el buen trato al deportista. No hay magia.

¿Con cuántos trabaja actualmente?

Tengo un equipo de 8 personas que colaboran conmigo y manejamos una lista de 250 jugadores de distintas edades y categorías. Hay profesionales, semiprofesionales, amateurs y cantera. Yo estoy más especializado en jugadores de Primera o ligas extranjeras, pero me gusta hablar de trabajo en equipo.

¿Alguno le ha llamado para reconocer su mérito tras una actuación destacada?

Sí. Sobre todo después de una lesión importante. Eso es muy gratificante. Además fomenta la relación personal, no sólo la profesional.

¿Puede dar algún nombre?

El último ha sido Borja Garcés (delantero del Atlético cedido en el Tenerife) pero también recuerdo las llamadas de otros como Achraf, cuando ganó por primera vez el Balón de Oro africano para menores de 21 años. Cuando te dicen “Javi, esto también es gracias a ti”, es algo que me nutre emocionalmente y me refuerza en el camino a seguir.

¿De qué caso se siente especialmente orgulloso?

De los que están en activo tal vez Jaime Seoane, del Getafe. Tuvo problemas de pubis que lo limitaban mucho, le ayudamos a superarlos y supuso una gran satisfacción para todos.

Por su experiencia ¿cuál es la más complicada de recuperar?

Se puede pensar que es una rotura de ligamento cruzado anterior pero no es así. Esa es una recuperación que ya tenemos muy mecanizada. Es más difícil la rehabilitación de una pubalgia.

Test de velocidad

El jugador más rápido de los que ha tratado.
Achraf Hakimi. 
El más fuerte.
David Timor.
El más metódico.
Jaime Seoane. 
El más obsesionado por mejorar.
Enes Ünal. 
El que más ha progresado desde la primera sesión con él.
Borja Mayoral. 
¿Con qué jugador de los que no lleva le gustaría trabajar?
Mbappé. Es un fenómeno físico pero en algo le haríamos mejorar sin duda. 
¿Quien diría que es el mayor portento físico en el fútbol actual?
Haaland. Me impresiona la agilidad con la que mueve un cuerpo tan grande. 
¿Qué equipo del mundo le impresiona por su potencial físico?
Bayern de Múnich.

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