Fernando Arce, leyenda del fútbol tijuanense – El Sol de Tijuana

Tijuana.- Su legado en los campos de fútbol de Tijuana perdurará hasta la inmortalidad. El exfutbolista profesional, Fernando Enrique Arce Ruíz, es uno de los nuevos miembros del Salón de la Fama del Deporte de Tijuana.

Entre los grandes momentos del tijuanense en la cancha, sobresale el campeonato que consiguió con Xolos en 2012, su título de liga con Santos Laguna, convocatorias a selección mexicana, participación en Copa América, haber tenido la oportunidad de compartir campo en un juego de exhibición con su hijo, entre muchos otros tantos instantes que dejaron una huella especial en su carrera.

Fernando Arce colgó los botines en 2016, pero nunca podrá dejar su amor por la pelota. Actualmente es parte de la estructura dirigencial de Xolos y uno de los principales responsables del repunte en los últimos torneos de Xolos Femenil.

“Son apenas seis años desde que me retiré y que rápidamente me hayan elegido en el Salón de la Fama del Deporte, es para mi un verdadero honor”, dijo el tijuanense. “Veo que en algunos casos tuvieron que pasar 30 años para que esto pudiera suceder. Esto le da aún más valor”, agregó.

Su madre, Carmen Ruíz, al igual que Luis Cervantes lo acompañaron a la ceremonia de consagración que se realizó en la explanada de la Torre Agua Caliente, sede del Salón de la Fama del Deporte de Tijuana. Ambos estuvieron a su lado en el momento que recibió su placa de reconocimiento, justo como lo hicieron en sus primeros años en el balompié amateur.

“Han sido de las personas que me han dado la posibilidad de practicar este deporte. Hay gente que hace una labor silenciosa y nos olvidamos de esa gente que, sin ningún interés, te ayuda, te tiende la mano, te sirve un plato de sopa. Fueron personas muy valiosas en mis inicios en el fútbol amateur”, indicó. “Era un buen momento para valorar esta parte y regresar a nuestros inicios”, añadió.

En ese camino marcado por la alfombra roja, Arce Ruíz rememoró esos momentos valiosos que lo forjaron y le dieron la oportunidad de perseguir sus sueños detrás de un balón.

“A cada momento en los que participé, siempre le di mucho valor. En mis inicios, nosotros jugábamos en tierra y piedras. Al momento que me ponen en una cancha de pasto simplemente lo disfruté y me dejé llevar”, finalizó.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *