Cómo proteger a tus tenis de la lluvia, descubre aquí todos los tips.

En muchos lugares del mundo saben perfectamente bien cuáles son sus temporadas de lluvia y pueden planear cómo sobrellevarla de la mejor manera, pues al final sólo es un breve periodo del año. En México la situación no podría ser más diferente, pues llueve todo el tiempo, por no decir que a diario, haciendo obvio que nuestro estilo de vida se ve inevitablemente afectado. Si nuestros tenis hablaran gritarían de miedo al saber que van a estar expuestos constantemente al agua y la humedad.

Ni hablar, hay que aceptar y estar conscientes de que la lluvia es parte de nuestra vida diaria y con ella no sólo viene agua, sino el siempre engorroso lodo y los nada agradables charcos, que sinceramente ni sabemos de qué están hechos, así que es momento de ocuparnos en cómo hacer que nuestros tenis sufran lo menos posible de sus efectos, nos duren más y los materiales se vean menos afectados.

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En Internet puedes encontrar videos con ideas ingeniosas al momento de caminar en la lluvia, como meter los tenis a bolsas de plástico, amarrarlas y andar así por la vida o de plano quitartelos para que no les pase nada, ¿cómo no se nos había ocurrido?

Lo primero es y siempre será conocer a la perfección el material del que están hechos tus tenis. Materiales como la piel y especialmente la gamuza son sumamente susceptibles al agua, cosa que los sintéticos pueden aguantar de manera más efectiva.

Malas e inevitables noticias: Tus tenis se van a mojar. Dicho eso existen medidas preventivas que aminoren el impacto del agua y correctivas que a pesar de la humedad se vean afectados lo menos posible. De entrada los repelentes contra agua son parte de la canasta básica del cuidado. Se tratan de sprays que rocías en los tenis y ayudan a protegerlos del agua, básicamente impermeabilizando los materiales, protegiendolos de los líquidos.

Pensando en la durabilidad de tus tenis, es importantísimo secarlos y sobre todo limpiarlos después de que se hayan mojado. Para esto puedes usar un cepillo de dientes y alguna tela suave que no dañe el material y sea capaz de limpiar la basura que pueda quedar atorada. Y así como por fuera, también se necesita ponerles atención por dentro, poniéndoles talco para evitar que se asiente la humedad.

Por último, antes de guardarlos déjalos secar en un lugar donde haya luz y después ya puedes ponerlos en un lugar con suficiente espacio para evitar que se aplasten y pierdan su forma original, esto también ayudará a que la humedad desaparezca por completo.

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